¡Prepárate para un viaje en el tiempo! La década de los 80 fue sinónimo de diversión, extravagancia y una explosión de color que marcó un antes y un después en la historia de la moda. Si estás buscando recrear un auténtico outfit de los 80 para una fiesta temática, un evento de disfraces o simplemente por tu fascinación por lo retro, esta guía completa te brindará todas las claves para lucir espectacular.
Crea tu auténtico outfit de los 80 combinando volumen, color neón y accesorios maximalistas
- La moda de los 80 se caracterizó por el volumen, los colores neón y flúor, los estampados llamativos y el maximalismo, influenciada por la "Movida Madrileña".
- Prendas clave incluyen hombreras XL, vaqueros "acid wash", leggins de colores, bodies, cazadoras vaqueras oversize y chupas de cuero.
- Los accesorios son fundamentales: pulseras de plástico, pendientes grandes, calentadores, riñoneras y cinturones anchos.
- El peinado se lleva con mucho volumen (cardado, rizado) y el maquillaje es atrevido con sombras eléctricas y colorete marcado.
- La tendencia de los 80 sigue vigente, con elementos reinterpretados en la moda actual.
Más que una década: ¿Por qué nos sigue fascinando la moda de los 80?
La moda de los 80 es una de esas épocas que, simplemente, no podemos olvidar. Su extravagancia descarada y su espíritu audaz la hicieron única, y creo que esa es la razón principal por la que sigue cautivándonos. En España, la "Movida Madrileña" fue un motor cultural que impulsó aún más esta estética de libertad y experimentación, dejando una huella imborrable. Es fascinante ver cómo esta década, con sus siluetas exageradas y su paleta de colores vibrantes, continúa siendo una fuente de inspiración constante en las pasarelas y en la moda urbana actual.
Los pilares del estilo ochentero: volumen, color y rebeldía
Cuando pienso en los 80, lo primero que me viene a la mente es la palabra "exageración". Esta década abrazó el volumen sin complejos: hombreras que desafiaban la gravedad, mangas abullonadas, pantalones bombachos y faldas con vuelo eran la norma. Pero no solo se trataba de forma; el color jugaba un papel protagonista. Los tonos neón y flúor como el fucsia, el verde lima o el amarillo eléctrico inundaban las calles, a menudo combinados con estampados llamativos como el animal print o los diseños geométricos. Era un maximalismo en toda regla, donde más era definitivamente más. No podemos olvidar el "power dressing" femenino, una tendencia que empoderaba a la mujer trabajadora con trajes de chaqueta de hombreras marcadas, proyectando una imagen de fuerza y determinación. Era una década de declaraciones de estilo audaces, donde cada prenda y cada accesorio contaban una historia de rebeldía y autoexpresión.El armario esencial de los 80 para mujer y las prendas que gritan ¡Éxito!
Arriba la audacia: De las hombreras XL en blazers a los bodies de licra
Para la mujer de los 80, la parte superior del atuendo era una oportunidad para ser audaz. Los bodies de colores vibrantes, a menudo de licra, eran una prenda básica que se combinaba con todo. Las camisetas oversize, adornadas con logos de bandas de rock o estampados gráficos llamativos, también eran muy populares. No faltaban las blusas con chorreras o mangas abullonadas, que añadían un toque dramático, ni los tops de lúrex que brillaban en la pista de baile. Pero si hay una prenda que define esta sección, son los blazers con hombreras XL, que ofrecían una silueta poderosa y estructurada, ideal para el "power dressing".
- Bodies de colores
- Camisetas oversize con logos o estampados gráficos
- Blusas con chorreras o mangas abullonadas
- Tops de lúrex
- Blazers con hombreras XL
Vaqueros "acid wash" y leggins de colores: La revolución en tus piernas
En cuanto a las prendas inferiores, los 80 nos trajeron opciones que hoy siguen siendo icónicas. Los vaqueros de tiro alto eran imprescindibles, y dentro de ellos, el diseño "acid wash" o los vaqueros rotos eran la máxima expresión de la rebeldía juvenil. Pero la verdadera revolución llegó con los leggins o mallas de colores llamativos. Se llevaban con todo, a menudo bajo minifaldas o vestidos oversize, aportando un toque deportivo y desenfadado que se adaptaba perfectamente al ritmo de la década. Eran cómodos, atrevidos y muy versátiles.
- Vaqueros de tiro alto (acid wash o rotos)
- Leggins o mallas de colores llamativos
Minifaldas, tul y vestidos de fiesta: El espíritu nocturno de la década
Cuando caía la noche, la moda ochentera se transformaba para capturar el espíritu festivo y glamuroso. Las faldas de tul o con volantes eran perfectas para bailar, añadiendo volumen y movimiento a cada paso. Los vestidos de fiesta de la época eran igualmente llamativos, a menudo con lentejuelas, brillos y, por supuesto, hombreras. Eran prendas diseñadas para destacar, para ser el centro de atención en cualquier evento o salida nocturna. La clave era brillar y divertirse.
- Faldas de tul o con volantes
- Vestidos de fiesta
Cazadoras vaqueras y chupas de cuero: El toque rockero que no puede faltar
Ningún look ochentero estaría completo sin la chaqueta adecuada. Las cazadoras vaqueras oversize eran un lienzo en blanco para la autoexpresión, a menudo personalizadas con parches, pins y grafitis. Aportaban un aire desenfadado y urbano. Por otro lado, las chaquetas de cuero tipo "perfecto" eran el símbolo definitivo del toque rockero y rebelde, un clásico atemporal que sigue siendo relevante hoy en día. Ambas prendas eran esenciales para completar ese aire de "chica dura" o "chico malo" que tanto se llevaba.
- Cazadoras vaqueras oversize (con parches o pins)
- Chaquetas de cuero tipo "perfecto"
Looks masculinos de los 80 del rockero al yuppie
El poder del chándal de táctel: La comodidad se viste de colores flúor
Para el hombre de los 80, la comodidad se fusionaba con el color en el estilo deportivo. Los chándales completos de táctel en tonos brillantes y flúor eran la prenda estrella para el día a día. No solo eran cómodos, sino que hacían una declaración de estilo audaz. Se complementaban a la perfección con las zapatillas de baloncesto de bota alta, que eran un símbolo de estatus y tendencia. Y, por supuesto, la riñonera, un accesorio práctico que se llevaba cruzado o a la cintura, era el toque final de este look tan característico.
- Chándales completos de táctel en colores brillantes
- Zapatillas de baloncesto de bota alta
La estética rockera: Cómo emular a las estrellas de la música de la época
El look rockero masculino de los 80 estaba fuertemente influenciado por las estrellas de la música. Las chaquetas de cuero eran la pieza central, a menudo combinadas con camisetas de grupos de rock que mostraban la lealtad musical. Los vaqueros, ya fueran pitillo o rotos, completaban la parte inferior, y las botas militares aportaban ese toque rudo y auténtico. En España, figuras como Tino Casal fueron verdaderos íconos de este estilo, demostrando que la moda masculina podía ser tan atrevida y glamurosa como la femenina.
- Chaquetas de cuero
- Camisetas de grupos de rock
- Vaqueros pitillo o rotos
- Botas militares
Jerséis al cuello y polos subidos: El estilo preppy que triunfó en España
Pero no todo era rebeldía y deporte. El estilo "yuppie" o preppy también tuvo su momento de gloria, especialmente en España. Este look se caracterizaba por una elegancia más relajada pero igualmente distintiva. Los trajes de chaqueta de colores pastel eran una opción popular, a menudo combinados con camisas de lino. Los jerséis anudados al cuello y los polos con el cuello subido eran un sello de identidad. Para el calzado, los mocasines sin calcetines eran la elección preferida, y las gafas de sol de marca, grandes y llamativas, completaban este aire sofisticado y despreocupado a la vez.
- Trajes de chaqueta de colores pastel
- Jerséis anudados al cuello
- Polos con el cuello subido
- Mocasines sin calcetines
- Gafas de sol de marca
Los accesorios el secreto para un auténtico look ochentero

Joyería maximalista: Pendientes de clip gigantes y pulseras de plástico
Si hay algo que aprendí de los 80 es que los accesorios no eran un complemento, ¡eran una declaración! La joyería maximalista era la norma. Las pulseras de plástico de muchos colores se llevaban en abundancia, a menudo en ambos brazos, creando un efecto de cascada vibrante. Los pendientes de gran tamaño eran imprescindibles, desde aros enormes hasta pendientes de clip gigantes que llegaban casi al hombro. La idea era que se vieran y que hicieran ruido, añadiendo un toque divertido y descarado a cualquier atuendo.
- Pulseras de plástico de muchos colores
- Pendientes de gran tamaño (aros, clip gigantes)
No sin mis calentadores: El accesorio deportivo que conquistó las calles
Los calentadores son, sin duda, uno de los accesorios más emblemáticos de los 80. Lo que comenzó como una prenda deportiva, rápidamente saltó a las calles para convertirse en un elemento de moda urbana. Recuerdo verlos por todas partes, en colores neón o pastel, llevados con zapatillas deportivas, especialmente los modelos de bota alta. Era una forma de añadir color y textura al look, y reflejaba esa fusión tan característica de la década entre el deporte y la moda casual."En los 80, los calentadores no eran solo para calentar; eran una declaración de estilo, un símbolo de la fusión entre el deporte y la moda callejera que definía la década."
Riñoneras, cinturones anchos y guantes de rejilla: Los detalles que marcan la diferencia
Además de la joyería y los calentadores, había otros accesorios esenciales que aportaban una personalidad única al outfit ochentero. Los cinturones anchos eran fundamentales, a menudo utilizados para marcar la cintura sobre blazers oversize o vestidos, creando una silueta más definida. Las riñoneras, prácticas y estilosas, se llevaban cruzadas o a la cintura, liberando las manos y añadiendo un toque desenfadado. Los guantes sin dedos, ya fueran de rejilla o de cuero, eran un guiño al estilo rockero y punk, mientras que las cintas para el pelo, a menudo de colores brillantes, mantenían el cabello en su sitio (o al menos lo intentaban) con mucho estilo. Estos pequeños detalles eran los que realmente marcaban la diferencia.
- Cinturones anchos
- Riñoneras
- Guantes sin dedos (de rejilla o cuero)
- Cintas para el pelo
Belleza ochentera peinado y maquillaje para un look total
¡Volumen al poder! Cómo conseguir el pelo cardado, rizado y con flequillo ahuecado
En los 80, el pelo era una extensión de la personalidad, y la consigna era clara: ¡cuanto más volumen, mejor! Las tendencias de peinado eran icónicas y, a menudo, requerían de mucho laca y paciencia. El cabello con mucho volumen y cardado era la base de casi todos los looks. Las permanentes estaban en su apogeo, creando rizos definidos y espectaculares. Los flequillos ahuecados, a menudo con un toque de laca para mantenerlos en su sitio, eran un sello distintivo. Y para las más atrevidas, los peinados asimétricos, con un lado más corto o rapado, buscaban siempre la máxima expresión y originalidad. Era una década para jugar con tu cabello y no tener miedo a destacar.
- Cabello con mucho volumen y cardado
- Permanentes para rizos definidos
- Flequillos ahuecados
- Peinados asimétricos
Maquillaje sin miedo: Sombras de ojos azules, colorete marcado y labios intensos
El maquillaje de los 80 era tan atrevido y colorido como la ropa. No había lugar para la sutileza; la idea era maquillarse sin miedo. Las sombras de ojos en colores eléctricos como el azul, el rosa o el morado se aplicaban con generosidad, a menudo extendiéndose hasta la ceja, creando un impacto visual inmediato. El delineador negro muy marcado, tanto en la parte superior como inferior del ojo, era fundamental para intensificar la mirada. El colorete también jugaba un papel importante, aplicándose de forma muy visible en tonos rosados o anaranjados, a veces extendiéndose hacia las sienes. Y para los labios, los labiales intensos en fucsia, rojo o morado completaban este look vibrante y lleno de energía. Era un maquillaje para ser visto y admirado.
- Sombras de ojos en colores eléctricos (azul, rosa, morado) aplicadas hasta la ceja
- Delineador negro muy marcado
- Colorete muy visible en tonos rosados o anaranjados
- Labiales intensos (fucsia, rojo, morado)
Inspiración final dónde encontrar las piezas para tu outfit
Tesoros vintage: Consejos para comprar en tiendas de segunda mano
Si buscas autenticidad para tu outfit de los 80, las tiendas de segunda mano y los mercadillos vintage son tu mejor aliado. Aquí es donde realmente puedes encontrar tesoros únicos. Mi consejo es ir con una idea clara de lo que buscas, pero también con la mente abierta para descubrir piezas inesperadas. A veces, la joya está escondida.
- Investiga las tendencias clave antes de ir: Ten en mente las siluetas, colores y estampados más representativos para saber qué buscar.
- Busca tiendas especializadas en ropa vintage: Algunas tiendas tienen secciones dedicadas a décadas específicas, lo que facilita la búsqueda.
- Presta atención a las etiquetas y materiales: Los tejidos como el táctel, la licra, el lúrex o el denim "acid wash" son indicadores de autenticidad.
- No tengas miedo de probarte prendas de tallas "oversize": El volumen era clave, así que una chaqueta o camiseta grande puede ser perfecta.
- Revisa la sección de accesorios con lupa: Pulseras de plástico, pendientes grandes, cinturones anchos y calentadores suelen ser fáciles de encontrar y marcan una gran diferencia.
La reinterpretación moderna: Cómo adaptar la tendencia de los 80 a tu armario actual
La buena noticia es que la moda de los 80 nunca se fue del todo. Sus elementos se reinterpretan constantemente en las colecciones actuales, lo que significa que puedes incorporar esta tendencia a tu armario moderno sin parecer que vas disfrazada. La clave está en la sutileza y en la combinación inteligente.
Puedes optar por unas hombreras marcadas en un blazer moderno para añadir estructura sin exagerar, o elegir unos vaqueros de tiro alto con un ligero lavado ácido. Los colores neón, en lugar de un total look, pueden aparecer en pequeños toques: un bolso, unas zapatillas o un accesorio. Los estampados geométricos o el animal print pueden integrarse en una blusa o una falda sin sobrecargar el conjunto. Se trata de tomar la esencia de la década la audacia, el color, el volumen y adaptarla a tu propio estilo, creando un look que sea a la vez nostálgico y totalmente contemporáneo. Es una forma divertida de rendir homenaje a una de las décadas más influyentes de la moda.




